Chente Ydrach me enseña sobre Puerto Rico
El 19 de febrero de 2019, mi primer día como intérprete profesional, llegué a la cárcel nervioso pero entusiasmado. Pasar por los detectores de metales, las puertas mecánicas de hierro y los impávidos guardias armados, me tenía tenso, pero el abogado con quien iba era un defensor público veterano y su conocimiento del lugar me tranquilizaba. Cuando nos sentamos con el primer cliente del día, las preguntas iniciales eran sencillas y conocidas: ¿Cómo te llamas? ¿Cuántos años tienes? ¿Dónde naciste? Pero pronto la conversación se volvió más compleja y jurídica: ¿Quieres aceptar esta oferta de condado o hacer un 701 con el caso ante tu back judge? Mientras me esforzaba seguiendo la conversación, me hice una nota mental de que había que estudiar más terminología legal. Además de la jerga legal en inglés, el español también me resultaba desconocido. Todos los clientes que vi ese día eran de Puerto Rico y rápido me di cuenta del muy poco conocimiento que yo tenía con ese accento, a pesar de que los puertorriqueños son la población hispanohablante más grande de Filadelfia. Había palabras y frases que nunca había escuchado antes y tuve que pedir una y otra vez que la gente se repitiera cuando yo no entendía su pronunciación. Me fui de la cárcel sintiéndome tonto y avergonzado, preguntándome si esto era demasiado para mi.
Consideré renunciar pero algo dentro de mí me decía que si estudiara y practicara, podría ser realmente bueno haciendo esto. Me comprometí a aprender más sobre el procedimiento penal y el vocabulario jurídico y a familiarizarme con los distintos acentos que iba a oír. Como ya mencioné, la mayoría de los hispanohablantes en Filadelfia son de Puerto Rico y eso se refleja también en la clientela de la defensoría pública. El español puertorriqueño está lleno de palabras y frases que no se usan en otros dialectos. Una página llamada el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, básicamente un diccionario de términos que son exclusivos del español puertorriqueño, definidos en el español estándar, llegó a ser un recurso indispensable. Pero quería también acostumbrarme a escuchar el acento: los sonidos de las letras, el ritmo y la velocidad de las frases. Una búsqueda rápida de internet me llevó al canal de YouTube de un comediante y entrevistador que se llama Chente Ydrach.
El canal de Ydrach es un caleidoscopio fascinante de la cultura juvenil puertorriqueña. Entrevista principalmente a los artistas musicales de lo que suele llamarse “el género urbrano” o simplemente “el género”, lo que se refiere ampliamente al reggaetón, el hip hop, el rap, el trap y otros sonidos relacionados. Pero al revisar los cientos de entrevistas que él ha realizado durante los últimos 10 años, uno ve a músicos de todos estilos, así como actores, escritores, figuras de la televisión y la radio, influencers de las redes sociales, estrellas porno, strippers, empresarios y otros comediantes, la mayoría de los cuales son de Puerto Rico. A veces simplemente se junta con sus amigos o con su novia para divertirse y hablar de música nueva o de los últimos acontecimientos en la isla. Chente es lo suficientemente respetado dentro de la música puertorriqueña como para haber conseguido entrevistas con figuras importantes como Bad Bunny y Ricky Martin, pero sus conversaciones con artistas más nuevos y menos conocidos parecen igualmente importantes para él. Es evidente que tiene un sincero amor y aprecio para la música así como un talento natural como entrevistador y presentador. Su estilo es divertido y refleja su experiencia como comediante, pero trata a sus invitados y los temas sobre los que hablan con genuina curiosidad y respeto.
En conjunto, las entrevistas de Ydrach ilustran el alcance y la profundidad de la energía creativa en Puerto Rico. Para una isla de unos 3.2 millones de habitantes, la cantidad de arte y música que se produce allí es asombrosa. Lo mismo se puede decir del Caribe en general y de la influencia enorme que ha tenido sobre la música popular de todo el mundo. Los numerosos artistas puertorriqueños que logran éxito internacional, a menudo cruzando barreras idiomáticas, crecen de la tierra fértil de un lugar donde la música es una parte esencial y omnipresente de la cultura. Chente Ydrach muestra y celebra la riqueza de talento y creatividad que la isla genera.
Antes de empezar a trabajar en la defensoría pública, es probable que yo sabía solo un poquito más que el americano blanco pormedio sobre la historia y cultura puertorriqueña. Sabía que Puerto Rico era una colonia española que se convirtió una colonia estadounidense, y tenía una sensación general de que la actual relación colonial era racista y explotadora. Durante los úlitmos años, he aprendido mucho más sobre el control violento e immoral que Estado Unidos ejerce sobre Puerto Rico, así como sobre la resistencia inspiradora al mismo, tanto en la isla como fuera. Para quien queira aprender más sobre la relación política entre Estados Unidos y Puerto Rico, recomiendo Guerra contra todos los puertorriqueños de Denis Nelson, La cosecha del imperio de Juan González y Cómo ocultar un imperio de Daniel Immerwahr. Pero si le interesa el actual paisaje creativo de Puerto Rico, deje que Chente Ydrach le enseñe algo.
(A continuación se peude ver un clip de la entrevista de Chente con el autor Pablito Wilson. Los subtítulos en inglés los hice yo.)